Descontextualizar y adaptar. TED en Argentina

Como seguidor de las exitosas conferencias pero analizando su aplicación en las empresas –o emprendimientos- locales y escuchando algunas críticas y elogios a través de distintos medios de comunicación y redes sociales, inicio este comentario diciendo que independientemente de las opiniones que escuché sobre el evento –aclarando que no estuve en La Rural, pero sigo constantemente y muy de cerca cada conferencia-, respeto y me encanta la idea de traer TED a nuestro país. Entre otras cosas, me motiva a escribir estas líneas la opinión que encontré en Página 12 de Matias Alinovi.
Más allá del contenido de la nota que podés leer desde acá, lo que me llamó la atención y me hizo reflexionar es el párrafo que dice: “Es notable que quienes promueven el modelo importado de las TED no son hijos de ese modelo, no prosperaron en la sociedad de las oportunidades, no proceden del pionero, sino que son honestos y laboriosos hijos dilectos de los emprendimientos colectivos que se llaman escuela pública, universidad pública, e investigación financiada por el Estado. Pero están equivocados, la tarea es mejorar esos emprendimientos, no promover la empresa personal.”

La crítica vertida en P12, es realmente para pensar, pero como me gusta llevar el concepto a lo local, lo criollo, lo nuestro, me quedo con el párrafo que cité textualmente –aunque nuevamente recomiendo leer toda la nota-.

Los que promueven TED no son hijos de ese modelo.

No me parece que lo más importante sea que los emprendedores seamos o no hijos del modelo TED. Si bien es una verdad, no debemos minimizar las buenas –o excelentes- ideas, porque sean importadas. Nadie es completamente “original”, siempre creamos “a partir de” y personalmente he sido muy influenciado por TED, me parece que la clave está en lograr dos cosas: descontextualizar y adaptar.

Descontextualizar, porque estoy de acuerdo con Matías (el que escribe la crítica), en que no debemos comernos un paquete importado solo porque esté muy bien presentado, más allá de la calidad comprobada del producto, como en todas las cosas, debemos tomar lo bueno y desechar lo que no sirve –al menos para nuestra realidad-

Adaptar, porque si bien muchos de los principios e ideas son universales, la clave del éxito del funcionamiento de un concepto es poder asimilarlo y aplicarlo en nuestro radio de acción.

Usé las palabras descontextualizar y adaptar porque me pesa la realidad de que casi todos los días me encuentro con chicos y chicas que se dicen emprendedores –creo que lo son y muy buenos- pero que no logran “bajar” a la realidad sus proyectos. Usan palabras en inglés porque suenan mejor, y citan a la perfección frases traducidas y armadas que impresionan a primeras, pero siguen siendo parte de una nebulosa. Se forman pequeñas comunidades unidas por la “forma” de hablar, pero solo un pequeño porcentaje de ellos logra resultados significativos.

Como conclusión me quedo con el desafío de que, tenemos naturalmente dentro de lo local, lo folclórico, lo nuestro, mucho de lo que nos enseñan las TED, que no son más que el producto de la suma de experiencias y casos de éxitos –y fracasos- organizados, simplificados y puestos en un lenguaje sencillo para que todos comprendamos – de ahí el éxito de las conferencias- pero que tal vez, por distintas razones -discutibles-, no las hemos sabido hacer trascender y porque además nuestra realidad circunstancial, social y política nos exige agudizar el ingenio.

2 comentarios en “Descontextualizar y adaptar. TED en Argentina”

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